Firefighters wearing protection suites participate in an instruction as a form of contingency and security against the spread of the new coronavirus COVID-19, in Belo Horizonte, state of Minas Gerais, Brazil, on March 20, 2020. (Photo by Douglas MAGNO / AFP

Análisis de la situación regional

Firefighters wearing protection suites participate in an instruction as a form of contingency and security against the spread of the new coronavirus COVID-19, in Belo Horizonte, state of Minas Gerais, Brazil, on March 20, 2020. (Photo by Douglas MAGNO / AFP)

Redacción central/Bolivia

América Latina podría sufrir efectos más devastadores ante la inminente propagación del coronavirus, según advirtió el director ejecutivo del Instituto brasileño de Estudios para Políticas de Salud (IEPS), Miguel Lago, quien dirigió un estudio prospectivo sobre este delicado tema. 

De acuerdo con el análisis del especialista, publicado por el New York Times, la región está a punto de enfrentar un panorama desolador debido al inevitable crecimiento de los contagios locales del virus.

“Es preocupante porque la región no está preparada para la propagación del virus y se puede esperar un escenario aún más complejo que el europeo —donde se han registrado más de 4.000 muertes y más de 80.000 casos— e incluso volverse la mayor víctima del COVID-19”, afirmó Lago, tras la presentación de su trabajo en Río de Janeiro, el pasado 19 de marzo.

El experto explicó que la situación de la región es mucho más compleja debido a que los países no hicieron inversiones en los sistemas de salud en los últimos años, además el panorama epidemiológico tendrá más complicaciones con relación a otras naciones del mundo.

Lago explicó que la región es una de las que menos invierte en salud (949 dólares per cápita), menos que el promedio de los países de Medio Oriente y el norte de África, y mucho menos que Italia, el país europeo que más bajas ha registrado a causa de la pandemia.

“En la región se combina la prevalencia de enfermedades no transmisibles —característica de países desarrollados— con enfermedades infecciosas de países pobres”, explicó.

Otro factor que prevé un impacto mucho más negativo de la pandemia en la región es, a decir de Lago, los altos niveles de violencia registrados en la región. Con tan solo el 8% de la población mundial registró el 33% de los homicidios de todo el mundo. “Un cuarto de todos los asesinatos del mundo se producen en México, Venezuela, Brasil y Colombia”, explicó.

Ante las sombrías perspectivas que encara el continente, Lago advirtió que “es poco realista esperar que América Latina invierta más en los sistemas de salud” dados los bajos índices de crecimiento económico registrados en los últimos dos años.

El problema se agrava, explica, por los altos costos que supone la atención de los pacientes con COVID-19, que obligaría a los gobiernos a redireccionar los recursos destinados a la atención de pacientes de otras enfermedades, dejándolos en una situación de vulnerabilidad.

“Si una parte significativa de la población es infectada, los sistemas de salud tendrán que elegir entre atender a las víctimas del COVID-19 o a los portadores de todas las otras enfermedades. Tal escenario es dramático y convertiría a América Latina en la mayor víctima del coronavirus”, explicó.

¿Cómo podrán entonces los países de la región hacerle frente al coronavirus?

Lago respondió:

“Es esencial que los gobiernos nacionales tomen dos importantes decisiones. En primer lugar, la más urgente, que inviertan masivamente en medidas de contención de la propagación de la epidemia, creando todos los incentivos posibles para que los ciudadanos eviten la circulación”.

“En segundo lugar, y a largo plazo, que inviertan más y mejor en sus sistemas de salud para garantizar el acceso de todos los ciudadanos a la atención médica y asegurar que la región no esté tan desprotegida ante nuevas epidemias”.

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